Se aprueba en Suiza el “Impuesto Netflix”

Las plataformas de contenidos por streaming deberán pagar el 4% de sus ingresos como fomento a la producción audiovisual de ese país.

A principios de junio de 2021, el Consejo de los Estados de Suiza aprobó el “impuesto Netflix”, que obliga a las plataformas de contenidos audiovisuales on demand a invertir al menos el 4% de sus ingresos en la producción de cine local. De este modo, sienta un precedente en el mundo, siendo el segundo país en destinar parte de los ingresos de un “gigante del streaming” al cine nacional. El primero había sido Polonia en 2020, imponiendo una tasa del 1,5% en su región, en beneficio del Instituto Polaco de Cine. El nuevo impuesto es parte de una ley que obliga a las plataformas a que el 30% de sus contenidos audiovisuales sean de producción europea.


Por su parte, el gobierno español planea, desde 2020, un gravamen del 5% que financiaría contenidos audiovisuales europeos en general. Cerca del 70% de lo recaudado sería facilitado a productores audiovisuales independientes españoles, quienes deberán producir sus contenidos en los idiomas oficiales del país. A su vez, España ha logrado este año que Netflix pague más impuestos y que les cobre a sus usuarios desde su filial española, en lugar de recaudar desde Países Bajos.


Las autoridades suizas temen que la estrategia de las plataformas de contenidos para no perder ganancias consista en aumentar las tarifas de suscripción de los usuarios, de manera tal que serían estos quienes asumirían los costos de fomento al trabajo local. Es importante destacar que esto sucede en un contexto en el que el G7 planifica la aplicación de un impuesto del 15% a las corporaciones globales. Probablemente, el primer antecedente de este tipo de política sea el de Noruega, primer país en aplicar un impuesto a Netflix en 2011, el mismo año en que la plataforma comenzó a producir contenidos audiovisuales propios. Hacia 2020, poseer una cuenta de Netflix en Noruega costaba un 80% más que en muchos otros países del mundo. También países como Islandia, Rusia, Corea del Sur, Israel, Australia y Francia le han cobrado impuestos a esta streamer, en defensa de su producción nacional.