Análisis del avance del Derecho de Autor Audiovisual y el Derecho de Remuneración en India

¿Por qué siguen luchando los autores audiovisuales de la industria del cine una década después de que una enmienda a la ley de Derecho de Autor les hubiese prometido lo que les corresponde a los Autores Audiovisuales de India?

Por Dipti Nagpaul

Periodista de Bombay

  1. Con créditos en películas tales como Prahaar (1991), Yes Boss (1997), Awara Pagaal Deewana (2002), Kulkarni ha gozado de una carrera en teatro y cine a lo largo de cinco décadas. Desde trabajar como director de arte con actores como Vijaya Mehta y Vijay Tendulkar a ser letrista y guionista en los medios televisivos y cinematográficos Hindi y Marathi, Kulkarni cuenta con una obra envidiable. El tema central de la primera teleserie Marathi, Abhalmaya, sigue siendo un tema de ringtone popular entre los fanáticos. Sin embargo, el artista, que vive en un departamento en el suburbio de Powai, está cayendo lentamente en un estado de penuria económica y se ha resignado a tener un “futuro difícil”.

En 2018, el “caso” Kulkarni llegó a oídos de la Screenwriters Association (SWA) (Asociación de Guionistas). Kamlesh Pandey, uno de sus amigos de la época de cursada en la JJ School of Art (Escuela de Bellas Artes) y ahora miembro de la comisión directiva de SWA. Desde entonces, el Comité de Bienestar de SWA ayuda al veterano con una pensión modesta. Sin embargo, Satyam Tripathi, el director del comité, cree que si la Ley de Derecho de Autor (Enmienda) 2012 se hubiese aplicado, un artista de la talla de Kulkarni no estaría en circunstancias tan adversas. “Aunque la enmienda de la ley se promulgó hace más de ocho años, exigiendo que se paguen sus derechos a los autores audiovisuales, seguimos luchando para que se implemente”, se queja el guionista de cine y de TV.


La enmienda de 2012 a la Ley de Derecho de Autor, 1957, les dio a los guionistas de cine y letristas una ventaja en una industria que está fuertemente sesgada en favor de productores y estrellas. Haciendo que los acuerdos contractuales sean obligatorios, la ley le brinda al autor audiovisual sus derechos de remuneración cuando su trabajo se exhibe fuera de un cine. Garantiza que sus derechos de remuneración lleguen a la sociedad de gestión colectiva, que debe ser gestionada conjuntamente por productores y autores audiovisuales. Aunque la sociedad se ha formado finalmente, luego de años de demoras procesales y de oposición por parte de los productores, la solicitud de inscripción está pendiente en el Registro del Derecho de Autor, que en diciembre convocó a las partes interesadas para que presenten objeciones y sugerencias, este es el último paso antes de que la sociedad pase a ser funcional.

Izquierda a derecha:  Anjum Rajabali ( Guionista); Sudip Sharma ( Guionista – Productor) ; Siddharth Anand Kumar (Director – Productor – Guionista).
Izquierda a derecha: Anjum Rajabali ( Guionista); Sudip Sharma ( Guionista – Productor) ; Siddharth Anand Kumar (Director – Productor – Guionista).

La batalla por sus derechos de remuneración para los guionistas comenzó con la primera Conferencia de Guionistas Indios en 2006, cuando se reunieron más de 250 guionistas y letristas y por primera vez se habló abiertamente de la explotación que estos sufrían en el sector cinematográfico no organizado. Organizada por Anjum Rajabali, profesor del recientemente inaugurado curso de guión en el Film & Television Institute of India (FTII), la conferencia fue un momento decisivo en esta lucha. Conmovidos por la ira, angustia e indignación, Rajabali, junto a autores audiovisuales como Vishal Bhardwaj, Abbas Tyrewala y Sriram Raghavan comenzaron a luchar por los derechos de los autores, fortaleciendo su sindicato, que en ese entonces se llamaba Film Writers Association (Asociación de Guionistas de Cine).


“Teníamos dos objetivos”, dice Rajabali, el defensor fundamental de los derechos de los guionistas, “Lo primero fue luchar para regular la relación entre guionistas y productores, que hasta entonces estaba fuertemente sesgada a favor de estos últimos. Eso se logró introduciendo un contrato básico mínimo para proteger los créditos de los guionistas, asegurar un honorario mínimo según el presupuesto de la película y evitar el despido arbitrario de un proyecto. La idea fue que el sindicato tome cartas en el asunto en casos de conflictos, porque su poder de convenio colectivo podía darnos a los guionistas el poder que necesitábamos”.


El segundo objetivo era capacitar a los guionistas y mejorar sus habilidades mediante charlas, talleres y programas. Y, mientras que la discusión sobre la Ley de Derecho de Autor se enfoca en la naturaleza de la explotación, la falta de guionistas idóneos sigue estando en el centro de la discusión. Históricamente, el trabajo del guionista ha sido abstracto. Los guionistas de cine veteranos revelan que, normalmente, el productor o el director llaman al guionista, le dan una idea y le piden que escriba un guión. El proceso está muy orientado hacia la discusión, donde el guión se va formando conforme a los deseos del director, el productor y a veces incluso del actor.


El guionista Sudip Sharma, conocido por su labor en NH10, Udta Punjab y Paatal Lok, esgrime que los directores siempre participan del proceso de montaje de las películas pero nunca exigen crédito como montajistas. “Todos quieren el crédito de guionista. Dicen que es porque la idea proviene de nosotros. Pero eso no significa nada, porque las ideas mueren a centenares por hora; tiene que ver con quién se sentó y se esforzó para que la idea funcione”, dice Sharma, y agrega, “Un guionista merece un crédito porque todo lo que sucede en el plató implica realizar la visión que ha creado el guionista. El guionista es el único que cumple el cien por ciento de su trabajo antes de que un proyecto reciba el visto bueno y es a quien se le paga último y a quien se le paga menos”.


Este enfoque con respecto al guionista, sin embargo, está cambiando lentalmente, Siddharth Anand Kumar, jefe de Yoodle Films, considera que India debe cumplir con los estándares internacionales, donde los derechos de repetición, como derechos de remuneración y compensación por lanzamientos en DVD y venta a plataformas OTT, forman una parte de las ganancias de un guionista o se ceden a cambio de un acuerdo de participación en los beneficios. “Coincido en que los productores se arriesgan mucho y ganan mucho menos en cuanto a construir la marca de un proyecto. Pero, ¿por qué temen compartir ganancias o derechos de remuneración con un guionista cuando estas llegan una vez que el proyecto ha tenido éxito?”, se pregunta.


Sharma, que abandonó una carrera corporativa lucrativa hace quince años para dedicarse a escribir películas, agrega que en los últimos tres años han habido cambios enormes debido al auge de las plataformas OTT. Los salarios son mejores y también hay mayor reconocimiento del trabajo realizado. “Llámenme pesimista si lo desean, pero creo que falta mucho para que los guionistas reciban lo que les corresponde. Las dinámicas de poder entre el productor y el guionista siguen dominando el paisaje. Mis abogados dicen que, según la enmienda de la ley, no puedo ceder mis derechos de remuneración, sin embargo, cada contrato que he firmado, incluyendo el último, incluye esa cláusula. Por lo tanto, ¿debería luchar por un derecho de remuneración que no existe o seguir ganándome la vida?”.


Nagpaul es un periodista basado en Mumbai

Source: revista The Economic Times